magnify
formats

El senado aprueba la ley de formación para el empleo

Publicado en 8 septiembre, 2015
Compartir

Hace un par de semanas, la comisión de empleo y seguridad social del Senado aprobó una ley que puede cambiar notablemente el contexto laboral del país. Esta es la Ley de Reforma del Sistema Formación Profesional para el Empleo, la cual ha sido aprobada con el 90% de apoyo de la Cámara. El proyecto de ley data del 22 de marzo del 2015 y ha sido aprobado finalmente, tras un proceso de diálogo continuo e intenso con los agentes sociales involucrados en la toma de la decisión.

Como antecedente a la ley, podemos indicar que esta empezó a tomar forma gracias al Acuerdo de propuestas para la negociación tripartita que buscaba fortalecer el crecimiento económico y repotenciar el empleo en el país. Este acuerdo fue firmado a finales de julio del año pasado por el presidente Mariano Rajay (PP) y los más importantes interlocutores sociales como la UGT, CEOE, CEPYME y Comisiones Obreras. Otro claro antecedente estaba ya a la vista por todos ya que los últimos 20 años el modelo de formación profesional español sufría grandes debilidades que hacían necesaria una reforma.

El nuevo modelo que se concreta con esta ley busca la mayor eficiencia, eficacia y transparencia en cuando a los recursos empleados para así evitar irregularidades en la gestión de fondos públicos ligados al empleo. Con la ley también se pretende englobar a todos los actores (públicos y privados) en un marco jurídico más estable y común. Para este segundo punto será necesario, como ya indicó la ministra de Empleo y Seguridad social, que tanto los agentes sociales como el propio gobierno colaboren en la planificación y la programación de la actividad formativa.

A continuación veremos más detalladamente cuáles son las metas que persigue esta reforma.

¿Cuáles son los objetivos de esta ley?

De acuerdo con la nueva norma, estos serían los cinco principales propósitos de su creación:

  • Garantizar el derecho a la formación laboral, con especial atención a los grupos más vulnerables.
  • Insistir en la importancia de la competitividad en el entramado empresarial español.
  • Favorecer la creación de empleo, de manera estable y asegurando un alto nivel de calidad.
  • Ofrecer garantías de empleabilidad para los trabajadores y apoyar los procesos de promoción profesional dentro de las empresas.
  • Consolidar una cultura de formación basada especialmente en el aprendizaje permanente.

Estos cinco puntos son las bases de la ley, que podemos ver, van de la mano con un cambio social importante, donde cada vez se habla más de promoción, empleabilidad, calidad del empleo, aprendizaje continuo, competitividad y eficiencia. Estas son sin duda las claves que ponen en marcha el motor del gobierno para la creación de la presente reforma.

La norma se aplica a todas las Administraciones Públicas y se pone al servicio tanto de los trabajadores como de las empresas de todo el país, abarcando así a todo el entramado productivo de las comunidades autónomas. También se aplica a las asociaciones de autónomos y al resto de agentes sociales quienes tendrán un gran protagonismo en el diseño de una estrategia de formación que realmente responda a las necesidades en cada sector.

¿Qué se puede esperar de esta reforma?

Sin duda se puede esperar que exista un sistema más eficiente de observación del mercado de trabajo como primer alcance y un escenario de planificación plurianual que recoja las tendencias en el ámbito laboral. Con esto se puede tener mayor conocimiento de los sectores en crecimiento, de las competencias que están al alza, etc. para poder así, ofrecer un tipo de formación más coherente con la realidad actual y futura, fruto de un análisis consciente del tejido productivo tanto en España como fuera de las fronteras.

Como parte de este nuevo modelo la formación dentro de la empresa empieza a ser un fundamento de la estrategia formativa nacional. Esta contará a partir de ahora con la máxima flexibilidad en la gestión. Las empresas podrán impartir formación dentro de las propias instalaciones, con el único requerimiento de disponer de los medios apropiados para ellos, tanto si son propios como si son contratados. Además, en cuanto a la formación de oferta, esta se realizará por concurrencia competitiva y únicamente entre las entidades acreditadas para dar formación.

El “cheque formación” y la calidad

Uno de los puntos clave de la ley de cara a la población es cómo la reforma puede afectar a la formación que se imparte en España para los desempleados. En este sentido se crea el cheque formación. Este cheque permitirá al desempleado elegir por parte de qué entidad desea recibir la formación sin importar el asesoramiento previo.

Por otro lado, la nueva ley se concentra en la evaluación de la calidad como se plantea en los objetivos principales de la reforma. Esto significa varias cosas: para empezar, se busca la mejora del desempeño por parte de los trabajadores, es decir, el aumento de la productividad individual; además, se refiere a la inserción y el mantenimiento del empleo, como base para la estabilidad laboral; y finalmente, intenta aumentar la competitividad de las empresas con herramientas como las auditorías de control.

Las sanciones como medio para asegurar el crecimiento

La nueva ley tiene el principio de tolerancia cero contra los fraudes. La idea es dar más visibilidad a las situaciones de incumplimientos o malas prácticas como parte de las inspecciones de trabajo y SS. En este sentido y para asegurar el cumplimiento de la ley, se ha aprobado un nuevo régimen de sanciones que incluye, entre otros, la imposibilidad de volver a trabajar para la Administración Pública en formación durante cinco años si es que se incumple la ley.

Otros detalles de la nueva ley de formación para el empleo

La norma recoge también:

  • La dotación de una partida para poder impartir formación en centros públicos de formación.
  • La posibilidad de que, empresas que cuenten con menos de cien trabajadores, sean capaces de agruparte para poder facilitar el acceso a formación de calidad. Y para aquellas empresas de menos de cincuenta trabajadores, podrán a partir de ahora acumular su crédito de formación por un periodo de dos años; esto servirá para favorecer a las empresas al realizar acciones formativas.
  • Las empresas que quedarán exentas de co-financiación serán aquellas de menos de cinco trabajadores. Lo que afectaría a un poco más de un millón de empresas.
  • Se crea la “cuenta formación”, una novedad que servirá como acompañamiento a la carrera profesional de todos los trabajadores con objeto de acreditar su historial de formación y orientar la oferta formativa de manera personalizada. Esta iniciativa está sin duda pensada con la finalidad de aumentar la empleabilidad, tema del que ya se ha hablado en nuestro blog.
  • En cuanto a los módulos de formación, se plantea que las comunidades autónomas tengan capacidad de adecuar los costes de los mismos teniendo en cuenta que los precios no son idénticos en todas las ciudades de nuestro país. De esta manera, se asegura que sean más las personas que puedan tener acceso a realizar un módulo.

El crecimiento personal pasa por la formación profesional, la mejora del individuo por medio del aprendizaje y el descubrimiento de la propia capacidad a lo largo del tiempo. La nueva reforma representa un acercamiento mayor a lo que la realidad actual exige en cuanto a la formación y seguramente ofrezca nuevas oportunidades a muchos españoles con la finalidad de mejorar la dura situación del mercado de trabajo. Por nuestra parte, como entidad formativa, te recomendamos que si estás pensando seguir adelante en tu carrera, complementar tus estudios o descubrir un nuevo camino, descubras nuestra variada oferta formativa.

 
 Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
© Copyright Educacionline - Todos los derechos reservados - Tel.: 902 10 14 10